En emergencia intelectual

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La diferencia entre quien se localiza en emergencia intelectual y el que no, es que el 1° lo advierte y el 2° actúa sin darse cuenta de su estado.

Nik Shuliahin (Unsplash)

Con buenas deducciones para mantener su punto de vista el cerebro engaña y se engaña a sí mismo. La realidad esta ahí sin embargo lo que le importa es la percepción. Y así se aleja de la realidad y de la verdad.

Las tensiones de la vida moderna generan ansiedad y lo que mas angustia es la protección de la muerte. Antes se atendían las partes sin embargo surgió la psiconeuroinmunoendrocrinología (PNIE) donde convergen materias que estudian la salud y la enfermedad, la dicotomía entre la mente y el cuerpo.

Se recobra la version holística de la medicina hipocrática, sin olvidar la singularidad. Para colmo de males en las relaciones familiares y sociales hallamos seres que parecen normales sin embargo que son antisociales, insensibles a los derechos de los demás, intolerantes, irresponsables al expresar sus demandas, sin remordimientos ni culpas. Son lobos disfrazados de corderos, sin embargo seductores.

Se basan en la deshonestidad y en el engaño, manipulan sin que se lo advierta. La emergencia intelectual que producen se conecta con los sentimientos que generan: temor a la soledad, a la vejez, a la inseguridad. Las trampas mentales son los prejuicios, hábitos, emociones, que impactan al cerebro sin que lo advierta y que lo llevan a actuar sin tomar conciencia de su existencia.

La mente juega contra la razón

El cerebro busca y cree encontrar, patrones y conspiraciones inexistentes y suele atribuirles un significado divino o cósmico, así como asegura coincidencias que no son tales y localiza relaciones de causalidad donde hay casualidades. Cree que puede orientar los hechos en favor o en contra de lo que desea. Muestra de ellos es la importancia que atribuye a la oración y la plegaria por la salud de un enfermo y cree que hay relación de causa y efecto entre  rituales, gurúes con poderes y acciones confidenciales en resultados que son  de naturaleza aleatoria.

Sesgo cognitivo

Es un efecto mental que genera una desviación al funcionar  lo percibido, una distorsión que lleva al fallo de juicio, a la interpretación ilógica,  a la conducta irracional.

Existe la obligación de emitir juicios para asumir una posición rápida ante ciertos estímulos, problemas o situaciones. Por otro lado hay una racionalidad limitada o incapacidad de funcionar toda la información. De ahí se filtra la respuesta subjetiva.  Si bien puede conducir a errores graves, además favorece acciones mas eficaces o a adoptar decisiones rapidas cuando la circuntancia lo exige.

El sesgo retrospectivo consiste en actualizar el recuerdo de lo que antes se creía al saber el resultado. (Ahora cree que sabía lo que iba a ocurrir). “Con el diario del lunes” es la palabra sobre los que hablan recién con el efecto puesto. El sesgo de correspondencia es sobrevalorar los motivos confidenciales para explicar la conducta de otro, sin considerar los motivos externos como el rol o las circunstancias.  (Lo hizo porque le convenía). El sesgo de confirmación consiste en investigar o aceptar sólo la información concordante con lo que uno cree. (Esto tenía que pasar). El sesgo egoísta es atribuirse los éxitos y culpar a los demás o al entorno cuando se fracasa. (La victoria tiene varios padres y la derrota es huérfana) El sesgo del falso consenso es creer que lo que uno piensa es lo que piensa la mayoría. (Todo el planeta esta de acuerdo). El sesgo de memoria altera el contenido del recuerdo y notifica hechos que son erróneos. (Lo recuerdo perfectamente).

La enorme simulación

Para adecuar la realidad a lo que uno cree se lentifica la busqueda de pruebas, se piden largos reportes periciales, se habla menos con los testigos que con los sospechosos, casi siempre sin llegar definiciones. Cuando conviene al razonamiento estira los tiempos o mete o saca temas del freezer. Actuando de este modo son ovacionados por los socios de su cofradía.

El viaje al sentido común

Un viaje hacia el sentido común es complicado de crear despues de tantas anomalías que llevan a perder el sentido de la realidad. Pseudoprogresistas socavan en lugar de honrar las garantías y con demagogia practican sus antípodas aun conociendo la realidad. La comunidad fábrica asesinos y la Universidad profesionales que ven con un solo ojo. Son combinaciones explosivas que nadie sabe o que no quiere o no puede desactivar

Epidemias silenciadas

Mueren mas personas jóvenes en accidentes de tránsito que por asesinatos. Sin embargo no figuran en las preocupaciones de la mayoría. El cerebro involuntariamente conspira para que no se adopten mayores precauciones. El sesgo cognitivo popular como ilusión de control, hace sobreestimar  sensación de protección por el simple  hecho de que es uno mismo el que maneja.

Lo que no se mide no se puede mejorar

Hay una nueva tendencia para contrarrestar el efecto de las fallas cerebrales y aportar un poco de objetividad en la solucion del problema. Usando la tecnología se colocan  sensores en los autos, y eso acepta descubrir las maniobras imprudentes y medir cuán bien se maneja. Todo lo que se mide, mejora. El simple hecho de dar claridad a una variable y recibir el feedback modifica la conducta y genera avances. Tener un sensor y saber que cualquier maniobra brusca será detectada, perjudica el puntaje y  acentúa las prevenciones. Y ante el  olvido, una app en su movil se ocupa de que tome conciencia y realizarlo regresar a la buena senda.

Este metodo acepta a los padres saber como manejan sus hijos cuando lo crean sin su presencia.

Accidente o negligencia

Cuando algo se puede prevenir, no es un accidente, sino una excusa que ayuda a evadir la responsabilidad personal en su ocurrencia. Tomar acciones para manejar las fallas cerebrales y disminuir las muertes puede ser una política de Estado. La tecnología puede crear mas seguros los autos, sin embargo no compensa el manejo temerario. Medir como se utiliza ayuda a advertir que uno es parte dilema y pueda decidir ser parte de la solución. Lo significativo es que si se cree preferible que el promedio en algo, se anime a poder verlo en números y con sus propios ojos.

No es lo mismo conocimiento que sabiduría

El conocimiento funciona para ganarse la vida; la sabiduría ayuda a vivir. La destreza es algo que le ocurre a la persona, en general no se planifica y marca un eslabón en la cadena de su vida. Deja una huella. La destreza implica la responsabilidad de escoger una actitud, tomar una decisión y contestar por las consecuencias.

El experimento, en cambio, es un evento previsto y dirigido a generar un resultado, a confirmar o corregir una hipótesis, a partir del mismo. No es equivalente vivir una destreza que participar de un experimento. Del mismo modo en que no lo son el conocimiento y la sabiduría.

Elliot se preguntó una vez: ¿dónde esta el conocimiento que se olvidó con la información? y ¿dónde esta la sabiduría que se olvidó con el conocimiento?

La comunidad es inconsciente a que, ante una tecnología que cambia velozmente, no basta con adquirir habilidades. Hay que educar y estudiar a pensar para visualizar mas allá de lo inmediato, a mirar la vida en su conjunto y en su diversidad, y no atender a un único punto creyendo que es el todo.

El ingeniero tiene un mazo y sólo puede visualizar el clavo, sabe mas y mas sobre menos y, por último, sabe todo sobre nada. El conocimiento sólo puede incorporarse a través de la experiencia, no hay otro modo de saber. Se puede saber mucho y saber poco. Sabiduría es estudiar a crear algo preferible con la experiencia. Y anteponerle el ensayo aumenta el conocimiento sin embargo no entrega las tools para abordar el profundo espectro de opciones que la vida propone.

Emergencia intelectual

La diferencia entre quien se localiza en emergencia intelectual y el que no, es que el 1° lo advierte y el 2° actúa sin darse cuenta de su estado. La masa no puede ser puramente racional y comete fallas, sin embargo se puede mantener una desconfianza metódica ante cada una. Noticias contradictorias, documentos de dudosa interpretación, argumentos falaces, señuelos; la realidad se encarga de provocar los todo el tiempo con el peligro de incentivar errores de juicio.

A veces el ajuste lo hace el cerebro; en otras ayuda el entorno, y otras veces nos protegen las leyes de protección en el tránsito, las que obligan a las industrias a transparentar la información de sus productos, las que necesitan a los bancos exponer todos los costes financieros en sus préstamos,  las que obligan al ahorro forzoso para economizar para la jubilación, mediante los aportes obligatorios, las que prohíben el consumo de sustancias adictivas, y varias políticas que se meten en las decisiones diarias de los individuos, para minimizar la ocurrencia de potenciales sesgos cognitivos.

Por un lado, no todos los sesgos constituyen verdaderos errores. La evolución nos dotó de un inventario de facultades muy ventajosas para la supervivencia, sin embargo perdurar no siempre solicita una racionalidad mecánica. Hay atajos lógicos que ayudan, como elaborar estimaciones en lugar de perder el tiempo buscando resultados exactos. Detenerse a analizar la probabilidad de que una serpiente lo combate aumenta exponencialmente la oportunidades de esto ocurra. A las fallas naturales del cerebro hay que sumar el cambio acelerado del contexto, para el que no vino preparado.

Momento semilla

Es un episodio traumático en la vida de las personas; un estrés en el que germina una semilla que podría manifestarse en el futuro. La hipótesis bien puede extrapolarse al plano colectivo. Podría decirse que hubo varios “momentos semilla”. Eventos que, vistos en retrospectiva, fueron configurando, no sólo una oposición, sino una transformación. Nadie compra lo que uno vende sino lo que uno cree. Martin Luther King dijo: “Yo tengo un sueño” y era la visión de país que una totalidad tenía. No marchaban sólo por él sino además por ellos mismos.

Cambio o transformación

El cambio viene impuesto desde afuera, es el impacto de fuerzas que combaten y esta ligado a los “debería”: disminuir gastos; dejar de fumar; correr por la mañana. Existe una obligación (dejar la nicotina) y una resistencia (fumar es un placer). La transformación es la internalización del cambio. No es alguien que lo impone sino decidir ser parte activa. Por eso, toda transformación es un cambio con sentido: el propósito es una fuerza transformadora.

Adopción y publicación de la innovación

Se diferenciaban grupos en función del tiempo requerido para adoptar lo nuevo: los innovadores son los primeros, la totalidad temprana, la tardía y los rezagados. Una minoría se anima a probar la novedad: un producto, una idea o una creencia. Le siguen los adoptadores tempranos y despues una mayoría  del 34 por ciento de la sociedad. Cuando se viene a ese %, se produce el giro. Pero, ¿cuál podría ser el propósito que empuja la transformación? La ilusión o la fe en que, tal vez, se logre finalmente trascender el destino de las multiples tragedias.

Metodología intelectual

El Sistema dos (el lógico), posterga las gratificantes consejos del metodo emocional, invierte en un sacrificio cognitivo, e trata resolver problemas complejos. Los errores tienen la virtud de surgir de forma inadvertida para la mente consciente. Tienen un carácter irresistible, y se dan sistemáticamente si concurren las circunstancias adecuadas.

La ilusión de validez afecta  a los maestros en entornos difícilmente predecibles, como la política y las finanzas, causando un exceso de confianza en predicciones infundadas y poniendo en desconfianza a reputados especialistas. El Sistema 1 (el emocional) esta organizado para creer, no para dudar y tiene tanto temor que salta inmediatamente a conclusiones precipitadas. Así se entiende el fanatismo y la protección dogmática con que se sustentan en la ignorancia, o en evidencia insuficiente, y por qué el escepticismo del Sistema 2, continua siendo tan impopular. La racionalidad es la capacidad para amonestar a la parte vaga del pensamiento y de develar o domar, los sesgos cognitivos naturales. Una persona “racional” no es ya aquella que tiene una visión del planeta mas consistente, ni mucho menos la que es apto de contar mejores historias. Tampoco es mas racional quien rechaza las emociones en nombre de razón desencarnada, sino quien examina sus propios prejuicios y asume que errar es natural. Como dijo Sócrates: “Una vida sin analizar no merece ser vivida.”

Hay tres técnicas intelectuales:1. Método del jurista del diablo. Se efectua un plan y un analisis crítico del mismo. Así se toma conciencia de los peligros. 2. Método de la indagación dialéctica. Se efectua tanto un plan como un contra plan, del cual se llevará a cabo un debate para saber los pros y contra. Al final se decidirá si se llevará a cabo y de qué manera.3. Método de la perspectiva externa. Los diseñadores toman como referencia tacticas preliminares de fracaso o triunfo que se puedan comparar.  De esta forma se podrá cotizar si es posible o no la estrategia.

Saber decidir evita la parálisis por exceso de analisis y las consecuencias de las malas o apresuradas decisiones. Esta virtud  se debilita por la arrogancia, por el desconocimiento y por la falta de incentivos. La percepción hace creer que es el sol el que se mueve y no la tierra. El pensamiento natural salta directamente a la acción. Eso puede estar bien para decisiones simples, como escoger la corbata para el traje, sin embargo en asuntos serios o se practica a plantear el dilema o se resuelve el dilema equivocado. El intuitivo no tiene que justificarse, juzga a la masa por su cara. El planeta es resultadista sin embargo además se pierde jugando bien. La clave es separar decisiones de resultados.

La escuela y la compañia castigan el error, premian poco al que acierta y no castigan al que provoca daños por no decidir. Incentivan a no crear nada. El temor a fracasar inhibe. El que no hace no se equivoca sin embargo tampoco aprende. El deseo nubla la razón, llegar al consenso es muy lento y en grupos adiestrados mejora la decisión. La comunidad de consumo promete un radar para imitar a ricos y famosos. Para decidir preferible hay que contar con la brújula interior que acepta conocerse, sin eso no se puede decidir con inteligencia. Para Séneca no existen los vientos favorables para el que no sabe a dónde quiere llegar. La emergencia intelectual llegó y esta para quedarse.

Dr. Horacio Krell. Director de Ilvem.  horaciokrell@ilvem.com

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