Politibot y el valor de las interfaces conversacionales

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Politibot es un proyecto de chatbot conversacional de noticias, creado, en origen como experimento, por un clan de periodistas y tecnólogos españoles, y que recientemente sirve sobre 2 tools de mensajería instantánea, Facebook® Messenger y Telegram.

Politibot no es un robot “inteligente”, en el sentido de que no tiene interfaz de proceso de idioma natural: simplemente promete varias alternativas para que el cliente escoja una respuesta de entre las disponibles en un menú. En varias situaciones promete varias alternativas en forma de menú, y plantea distintos soluciones o rutas conversacionales en función de la alternativa escogida por el usuario, en otras situaciones simplemente promete una respuesta, con el fin simplemente de simular una interfaz conversacional y romper la dinámica de suministro de información lineal. La idea es entregar una interacción con una novedad que se sale de la tradicional lectura, y se convierte en una destreza de uso diferente, en la que el cliente tiene la sensación de interacción con una entidad que le va entregando información en pequeñas dosis.

En charlas con Eduardo Suárez y María Ramírez, 2 de sus creadores, a quienes conocí en el proyecto original de El Español, llegué inclusive a presentarles a mis amiguitos de BigML, con la idea de dotar a esa interfaz conversacional de unas prestaciones analíticas superiores que permitiesen mas grados de libertad en la conversación, sin embargo en realidad, una interfaz conversacional mas sofisticada plantearía problemas porque transformaría la interacción en un desarrollo sensiblemente mas sofisticado que excedería las intenciones de la aplicación. Porque, en realidad, lo que intenta Politibot es simplemente que leas una novedad de una forma distinta a como la leerías en un texto plano o con ilustraciones, y que interactúes con la información de una forma mas amena y provechosa, generando un nivel de absorción superior.

La idea, básicamente, tiene mucho que visualizar con aquella palabra de Confucio que todos los profesionales de la educación conocemos:

“Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí.” 

Si simplemente te dicen o lees un un contenido, el nivel de retención es menor que si te implicas en él con una conversación, inclusive si esa conversación es simulada y se reduce a elegir unas escasas opciones. Y tras unas cuantas semanas de consumo de novedades en Politibot, generalmente tan solo una al día, la destreza refleja precisamente eso: si Politibot me ofrece, por ejemplo, la oportunidad de “conversar” sobre las elecciones francesas, yo paso de no tener ni idea de quién era quién en el proceso electoral del país vecino, a tener una idea suficiente aproximada del mapa político, de las encuestas o de las propuestas de cada candidato, todo ello en un ratito de interacción, y hasta el punto de sentirme inclusive con cierta confianza a la hora de plantearme una conversación sobre el tema. Politibot no se limita a “contarte” una noticia, sino que te va claro fragmentos de la misma – frases, gráficos, podcasts, novedades y titulares de otros medios, etc. – de forma que construye un relato en el que el cliente juega un papel algo mas activo, se siente mas implicado, y retiene preferible el contenido. Aunque sea simplemente por el hecho de que se le pide que presione un boton entre palabra y frase.

Las implicaciones de un proceso así son múltiples: en 1° lugar, de cara a procesos en los que se busca una relación distinto con la información, tales como los habituales en educación. Que mis alumnos retienen preferible un tema complejo cuando interactúan con él frente a cuando simplemente se lo cuento o les asigno una lectura de un capítulo es algo que sé desde hace mucho tiempo, sin embargo ahora veo que sería  hipotéticamente factible plantear un simple patrón de interacción sencillo, y optimizar con ello la retentiva y la comprensión del mismo, algo que ya planteamos en varias simulaciones y videojuegos empresariales.

En 2° lugar, la interfaz: realmente hay días en los que el anuncio de Politibot y su ya usual saludo, “hola humano”, me resultan muy agradables: no sé si llegaré a plantearme que Politibot es un amiguete (en mi caso, resulta razonable, porque no dejo de imaginarme a mis amiguitos Eduardo o María atras de la creación de la noticia), o incluso, si alguien podría llegar a “enamorarse” de un chatbot como ocurría en Her, sin embargo la idea no me parece totalmente fuera de límites 🙂 Y todo ello, gracias a una interfaz que no hay que desarrollar, porque realmente la toma prestada de un canal, la mensajería instantánea, con el que ya tenemos total familiaridad, y una app que ya teníamos instalada, en lugar de pedirnos que nos familiaricemos con una nueva interfaz o que nos instalemos una app más.

En 3° lugar, las oportunidades de manipulación o de adoctrinamiento vinculadas con una interfaz así, no en el caso de Politibot, que me parece sumamente equilibrado y plural, sin embargo sí en el de otros potenciales desarrollos: en principio, cuanta mas pluralidad en los orígenes de la información se planteen en la lectura o en el analisis de una noticia, menor razones ser el margen para el adoctrinamiento, sin embargo indudablemente, una interfaz así plantea una oportunidad de crear determinada información mas palatable simplemente gracias a algo tan humano como una conversación.

En cualquier caso, Politibot cree para mí una muy atrayente constatación de las oportunidades de las interfaces conversacionales o chatbots a todos los niveles, tanto de cara a mi trabajo como analista tecnológico, como inclusive planteadas en mi desarrollo experto como profesor. El precio de una interfaz conversacional de cara a la retención y asimilación de la información suministrada, entendido tras un buen montón de charlas diarias que han determinado temáticas sobre las que, tras esa conversación, tengo la sensación de “saber más” y “encontrarme mas cómodo”. Todo ello, gracias simplemente a una interfaz simple y a unas alternativas triviales que me convierten en parte supuestamente activa en una conversación.

Los chatbots se están transformando en una interfaz muy atrayente que muchos aspiran a usar para varias funciones, y no es fundamentalmente sorprendente: Politibot es la prueba de que no es imprescindible plantear una elevada sofisticación técnica ni un proceso de idioma natural fundamentalmente ambicioso para sacar resultados sorprendentemente buenos. Leer una noticia, frente a implicarse en ella, pese a que sea de forma muy superficial. Tiempo de pensar en las multiples oportunidades de algo así.

 


Enrique Dans



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